Erróneamente muchas personas piensan que el Día Internacional de la Mujer es un eco del Día de San Valentín y felicitan a las damas con mensajes románticos y endulcorados. Sin embargo, el Día Internacional de la Mujer,
conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad
con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. 
  


Primero un poco de historia


En 1910 se proclamó en Copenhague (Dinamarca) el 8 de marzo como Día
Internacional de la Mujer Trabajadora, en una conferencia a la que
asistieron mujeres de 17 países, entre ellas
las 3 primeras elegidas para el parlamento de Finlandia. Aunque ya un
28 de febrero de 1909, en Nueva York (EE.UU.) se había celebrado por
primera vez el Día Nacional de la Mujer, organizado por las Mujeres
Socialistas, en honor a la huelga de las trabajadoras textiles de 1908
en Nueva York y Chicago.

En marzo de 1911, 123 trabajadoras de
una fábrica textil de Nueva York, que habían protestado para exigir un
trato digno, murieron víctimas de un incendio en la fábrica, pues los
encargados habían cerrado todas las puertas, como una práctica habitual
para evitar o reprimir movimientos obreros. Esto desató una ola de
protestas por todo el mundo en contra de la explotación de las
trabajadoras y alentó la celebración de este día.

En este día conoceremos a varias de las superheroinas que han mostrado este lado de la fuerza femenina. Ellas se han pegado en las páginas de sus cómics contra héroes y
villanos, pero sobre todo han tenido que luchar contra sí mismas: la
codificación de género, la ideología de mercado, lo romántico
atravesando el guion de vida.
Ya a estas alturas decir que los superheroes no son solo para varones es llover sobre mojado. Pero a veces parece que la única forma que tienen los “creativos” de mercadeo es cambiar de género a un personaje popular masculino. Y por contraparte, a la fuerza principal de las “hembristas” del feminismo radical actual les molesta todo lo masculino de los superhéroes, a la vez que irónicamente les molesta la propia fuerza femenina de la mujer e intentan convertirse en varones con vagina.
Así que quise dar una pequeña lista de algunos cómics de superheroinas que sin renunciar a su feminidad, no dudan en tomar el papel protagónico de sus existencias ficticias y demuestran sus capacidades. Aunque hay muchas mujeres fuertes en el comic que quedan por fuera, quise dejar las que aportan mayor interes y amplian la vision cultural del mundo del lector. 
Sin ningun orden en particular, con usted les dejo a las superheroinas que tus hijas deberian estar leyendo.
ellas
se han pegado en las páginas de sus cómics contra héroes y villanos,
pero sobre todo han tenido que luchar contra sí mismas: la codificación
de género, la ideología de mercado, lo romántico atravesando el guion de
vida. – See more at:
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Wonder Woman

Wonder Woman es una superheroína creada por William Moulton Marston. Su primera aparición fue en la revista All Star Comics N° 8 en 1941. Es una de las primeras superheroínas que aparece en historietas, dibujos animados y películas. Marston ideó a la Wonder Woman como un personaje puramente feminista y la mayoría de los escritores la describen así, a pesar de su diseño claramente sexualizado y dirigido a hombres. Es una de las pocas heroínas que no tiene una contraparte masculina y se la considera informalmente junto con Superman y Batman como integrante de la “Trinidad” de DC Comics, siendo considerados estos tres superhéroes como los más importantes de esta compañía. 
Los cómics originales de la Mujer Maravilla fueron aún más
comprometidos políticamente. Su creador, William Marston, creía que las
mujeres eran más adecuadas que los hombres para gobernar, y sus cómics
se dedicaron a moralizar desde una perspectiva explícitamente feminista.
En una edición, la Mujer Maravilla se convierte en la presidenta de una
futura sociedad utópica. En otro, la heroína enseña a las niñas que
puedan realizar increíbles hazañas de fuerza y ​​habilidad si sólo creen
en sí mismas. En un tercer número, la Mujer Maravilla tiene que
eliminar a un doble ectoplasmático de George Washington, que intenta
convencer a Estados Unidos de que a las mujeres no se les debe permitir
contribuir a la guerra. En la década de los 40, estos temas movilizaron
cientos de miles de ejemplares —superando en ventas al tipo de
superhéroes no ideológicos que Todd McFarlane dibuja actualmente.
Despues de muchos desvarios y perdidas de su identidad, en los tiempos actuales ha vuelto a tener un papel protagónico y una relectura fascinante de los mitos griegos, comprobando su vigencia en los tiempos actuales.

Promethea


Alan
Moore. Conocido popularmente por las adaptaciones cinematográficas de
sus cómics, como V de Vendetta o Watchmen, este autor osó dedicarle una
cabecera superheroica a un personaje femenino llamado Promethea: una
criatura, una bomba, que se le revela al lector genealogía de la
superheroína, pero también genealogía de la creadora, sea esta madre,
escritora o dibujante. Moore juega con la mitología (Ishtar, la Virgen
María, Babalon), con la herencia (Wonder Woman), y con la ficción
literaria, para invocar situaciones de empoderamiento; para restituir el
lugar de la creadora en el contexto de la cultura pop. En Promethea,
precisamente, el viaje de la heroína nos lleva de cabeza a la “voluntad
de sacrificio, voluntad de descender, de morir”, con la interesante idea
de “acercar a la materia el fuego de la imaginación”; de abrir el
código fuente del superhéroe y reventarlo desde dentro. – See more at:
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Alan
Moore. Conocido popularmente por las adaptaciones cinematográficas de
sus cómics, como V de Vendetta o Watchmen, este autor osó dedicarle una
cabecera superheroica a un personaje femenino llamado Promethea: una
criatura, una bomba, que se le revela al lector genealogía de la
superheroína, pero también genealogía de la creadora, sea esta madre,
escritora o dibujante. Moore juega con la mitología (Ishtar, la Virgen
María, Babalon), con la herencia (Wonder Woman), y con la ficción
literaria, para invocar situaciones de empoderamiento; para restituir el
lugar de la creadora en el contexto de la cultura pop. En Promethea,
precisamente, el viaje de la heroína nos lleva de cabeza a la “voluntad
de sacrificio, voluntad de descender, de morir”, con la interesante idea
de “acercar a la materia el fuego de la imaginación”; de abrir el
código fuente del superhéroe y reventarlo desde dentro. – See more at:
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El creador Alan Moore conocido popularmente por las adaptaciones cinematográficas
de sus cómics, como V de Vendetta o Watchmen, osó dedicarle
una cabecera superheroica a un personaje femenino llamado Promethea: una
criatura, una bomba, que se le revela al lector genealogía de la
superheroína, pero también genealogía de la creadora, sea esta madre,
escritora o dibujante. Moore juega con la mitología (Ishtar, la Virgen
María, Babalon), con la herencia (Wonder Woman), y con la ficción
literaria, para invocar situaciones de empoderamiento; para restituir el
lugar de la creadora en el contexto de la cultura pop. En Promethea,
precisamente, el viaje de la heroína nos lleva de cabeza a la “voluntad
de sacrificio, voluntad de descender, de morir”, con la interesante idea
de “acercar a la materia el fuego de la imaginación”; de abrir el
código fuente del superhéroe y reventarlo desde dentro.
Alan Moore, defensor del poder del folclore, de la esencia
residente en el mito, es responsable de haber insuflado nueva vida al
arquetipo superheroico femenino
en las carnes de Promethea. “Cambiar el mundo es tan fácil
como cambiar tu mente, sólo que la materia es más espesa que la
imaginación”, recuerda uno de los personajes de esta serie. Janni Dakar y
Mina Harker, por su parte, conservan en sus encarnaciones toda la
esencia de esa ficción que importa, la que no se conforma con una
representación que satisfaga a las hordas de biempensantes.
Alan
Moore. Conocido popularmente por las adaptaciones cinematográficas de
sus cómics, como V de Vendetta o Watchmen, este autor osó dedicarle una
cabecera superheroica a un personaje femenino llamado Promethea: una
criatura, una bomba, que se le revela al lector genealogía de la
superheroína, pero también genealogía de la creadora, sea esta madre,
escritora o dibujante. Moore juega con la mitología (Ishtar, la Virgen
María, Babalon), con la herencia (Wonder Woman), y con la ficción
literaria, para invocar situaciones de empoderamiento; para restituir el
lugar de la creadora en el contexto de la cultura pop. En Promethea,
precisamente, el viaje de la heroína nos lleva de cabeza a la “voluntad
de sacrificio, voluntad de descender, de morir”, con la interesante idea
de “acercar a la materia el fuego de la imaginación”; de abrir el
código fuente del superhéroe y reventarlo desde dentro. – See more at:
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Cat

Catherine Abigail Daniels, también conocida como Cat, es la protagonista del comic My So-Called Secret Identity. Es una chica normal que tiene un superpoder que es la inteligencia. No es sexualmente agresiva, ni posee un cuerpo de proporciones irreales. Es una superheroína poco convencional que desafía todo estereotipo de género con su estética y su personalidad. El personaje, que, no es de extrañar, tiene un marcado corte feminista es producto de la imaginación del profesor de Estudios Culturales de la Universidad Kingstong Will Broker y el equipo incluye a la ilustradora Susan Shore y a la académica Sarah Zaidan, con doctorados en Ilustración y Animación y especialista en la evolución de la imagen de los superhéroes a través del tiempo. My So-Called Secret Identity es una combinación interesante de feminismo racional y acción como los superhéroes de los mejores comics.

Captain Marvel.

Carol Danvers es una piloto, con entrenamiento militar, con fuerza y
energía sobrehumana y con poderes cósmicos, que logró superar su
adicción al alcohol y que está exactamente al mismo nivel que el resto
de los Avengers. 



Antes conocida como Ms. Marvel, un personaje incómodo e
improbable, caracterizado por su voluntad de ser, ante todo, una
superheroína; una vocación, no por casualidad, inspirada por aquél del
que ahora, en esta nueva etapa, lleva el nombre: el Capitán Marvel –una
elección que es toda una declaración de principios, pues Carol Danvers
utiliza un nombre neutro en inglés (Captain Marvel), que la llena de
sentido, no sólo como superheroína, también como símbolo.

Cincelada por
un claro sentido del deber, también del querer ser, Carol Danvers se
presenta: “¿Tengo que derrotar a una imitación de mí misma para llegar a
una máquina del tiempo en forma de avión? Yo soy la Capitana Marvel…
para mí, esto es un lunes cualquiera”.

Miss Marvel.


La sucesora de la heroína de quien hablaramos antes, Ms Marvel claramente es un gran ejemplo de lo que significa ser superhéroe
(o superheroína) en estos tiempos. Cuando primero se crearon los
superhéroes (la mayoría durante la Segunda Guerra Mundial), el principal
objetivo era conseguir un panorama donde la paz mundial y la armonía
entre personas, ciudades y naciones era una realidad tangible. Ahora se
presenta Marvel con la historia de una niña americana y musulmana, Kamala Khan, quien puede cambiar de forma. Nos pone a pensar mucho en cómo son los superhéroes, cómo los vemos y por qué valores luchan. Algo así como el entender otras religiones o culturas, con diferentes maneras de ser y de comportarse.
Además es muy accesible para el público nuevo. Todo lo que necesitas saber para conocer el universo Marvel y
entender las aventuras de Kamala se explican dentro de las páginas del
cómic. Las perlas de información van cayendo poco a poco, permitiendo a
los lectores que las vayan pillando a su ritmo, independientemente de
sus conocimientos de cómic y del mundo de Marvel. Además, la forma en la
que se introducen los elementos básicos de Marvel son tan accesibles
como simpáticos, haciendo su lectura bastante amena.
Por ello, Ms. Marvel resulta una colección perfecta para iniciarse en
la lectura de los superhéroes y no se quiere empezar con las
interminables sagas de los grandes grupos, como Los Vengadores o los Hombres X.

Batwoman 

Rescatada del olvido y transfigurada por los guionistas Greg Rucka y
J.H. Williams
en uno de los personajes con más potencial del panorama
superheroico, presume de serie propia desde hace un lustro. La franquicia del hombre-murciélago puede celebrar que, desde
mediados de la pasada década, tiene entre sus filas un personaje
femenino verdaderamente independien­te: forjada en el Ejército,
expulsada de esta institución por lesbiana y reinventada como vigilante
nocturna bajo el código de honor del superhéroe, Batwoman se sale del marco para hacer su propia guerra, una que tiene mucho que ver con tener como némesis a su hermana gemela.

 Conclusiones

De damas en desgracia a modelos protagonicos, mucho ha cambiado en estos personajes femeninos, especialmente es digno de
celebrar es esa pérdida del miedo a modelar un personaje femenino,
honesto y brutal, capaz de escupirle al (súper)héroe que busca
determinar el papel de la heroína un “yo te diré cuál es mi papel: Estoy
aquí para quedarme y hacer de este mundo un lugar mejor. A pesar de
todo, especialmente de ti”. Personajes fuertes que pueden ser tan fieras como los masculinos, grandes líderes, pioneras y no renunciar a sus identidades femeninas.

Probablemente olvidé a muchos buenos ejemplos, así que espero que dejes en los comentarios más superheroinas dignas de atención para quien desea darles a leer a sus hijas. ¡Nos leémos!.

Bimago El Cínico

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