Siguiendo con las nominadas para
los Oscar, tenemos un drama familiar matizado con humor negro en la que
destacan dos grandes actrices Meryl Streep y Julia Roberts, ambas nominadas
como mejor actriz y mejor actriz de reparto.

La película es una adaptación de
una obra teatral del mismo nombre escrita por Tracy Letts con la que gano un
Pulitzer en el 2008, según los críticos en un drama de una familia disfuncional
colmado de una electricidad teatral que no te deja tregua.


Las nominadas dirigen a buen
puerto un elenco excepcional en la que los secretos familiares desentierran
viejas heridas en los protagonistas, quizás si recuerdan una pelea dominical
que a veces se da en la mesa familiar esta queda corta en comparación a las
peleas de Violet
 (Meryl Streep) con sus
tres hijas, es una de mis escenas favoritas donde Violet despliega una
ametralladora de ofensas y confrontaciones en la mesa como esperando una
reacción, una respuesta a la frustración de haber perdido a su familia hace
mucho tiempo.




Y es que la vida es dura para
Violet decretada con un cáncer bucal, una suerte de ironía para una mujer que
nunca se queda callada y la hace más dura para su esposo Beverly Weston (Sam
Shepard) un laureado poeta que pasa sus últimos años soportando la adicción a
las pastillas de Violet y un alcoholismo al que se ha abandonado hace mucho.
Los dos están jodidos en esa gran casa abandonada en la llanura con un calor
infernal en la que solo quedan recuerdos.

Es por ello que cuando Beverly
desaparece y vemos a una Violet que llama a sus hijas como soporte que
apreciamos el favoritismo que tiene hacia Barbara (Julia Roberts) pese a que su
tercera hija Ivy (Julianne Nicholson) siempre se quedó cerca del pueblo, de la
segunda Karen (Juliette Lewis) solo la ve como alguien que se perdió hace mucho
pero es en Barbara que ve un reflejo suyo, una mujer fuerte que no se amilana
ante nada.

Pero las cosas no andan para bien
para ninguna, Barbara está pasando por un proceso de separación con su esposo Bill
Fordham (Ewan McGregor) en donde su hija Jean (Abigail Breslin) posiblemente
vaya a vivir con el padre, a Ivy la falta de compromisos y la relación cercana
que sostiene con su primo “Little Charles” (Benedict Cumberbatch) hacen que
viva una relación a escondidas y finalmente Karen estrena su “hombre del año”
en Steve (Dermont Mulroney) un negociante que va por su tercer compromiso y que
irradia una imagen de libertino.




La que ha velado también de cerca
la casa de los Weston es Mattie Fae (Margo Martindale) con su esposo Charles
Aiken (Chris Cooper) padres de “Little Charles”, esta semi reunión familiar
termina en tragedia al encontrar la policía el cuerpo de Beverly ahogado en un
lago cercano. La pérdida del patriarca lleva consigo que todos quieran apoyar a
Violet dejando sus problemas a un segundo plano pero ella responde sardónicamente
a todos con una sinceridad cruel al saber en el fondo que nadie se quedara con
ella que es volver a la misma rutina de la casa vacía.

La crisis final se desata en la
mesa familiar al regresar del sepelio cuando Violet les menciona que Beverly
cambio el testamento a pedido suyo y que bueno supo invertir lo que tenía y ese
dinero es totalmente suyo dado que ambos habían acordado que “si algo le pasara
a uno de ellos” uno esperaría y tendría acceso al depósito con las joyas y demás,
esta forma de actuar se justifica Violet obedece a otros tiempos en las que el
dinero es lo único que realmente le queda a uno y se debe proteger como sea.

Lo que si les ofrece a sus hijos
es los muebles viejos de la sala o que rematen la vajilla de plata esta
sensación de desprecio y humillación constante tiene su límite con Barbara que
ve como su madre está delirando producto de todas las pastillas que ingiere, es
entonces que decreta una ley marcial y la encierra en su habitación y pidiendo
la colaboración de todos para encontrar todos los escondites en las que Violet
almacene su adicción.




Al ver la cantidad de píldoras sobrecoge
la indignación de Barbara que increpa al médico de Violet de negligencia médica
permitiendo no solo su decaimiento físico sino también el mental, mientras
tanto vemos a una decidida Ivy que no soporta más tener su relación en secreto
quiere vivir con “Little Charles” en Nueva York he increpa a sus hermanas que
ya ha sacrificado varios años en velar por sus padres dejando sus sueños de
lado a esto sumamos a Steve que quiere hacer sus avances con Jean tentándola a
fumar hierba a escondida de sus padres.

La que no ve con buenos ojos esta
relación es Mattie Fae, su hijo siempre lo ve como un perdedor debido a su
torpeza e inestabilidad por sostener trabajos o estudios, es entonces que
Charles interviene para que deje ese círculo de insultos e humillaciones y que
encuentre un poco de amor para su propio hijo amenazando con dejarla si no
cambia su actitud. Lo curioso es que esta pelea conyugal conlleva otro secreto
del porque Mattie no ve con buenos ojos esta relación con Ivy, esto es debido a
que son medios hermanos siendo Barbara la que escucha la confesión de su tía y
que tendrá que ver la forma de decírselo sin herirla lo cual es imposible.

Si esperábamos un final en la que
Violet también se entere de este hijo ilegitimo estaremos equivocados, ella era
consciente de todo sabia de los avances de Ivy con “Little Charles” y solo
esperaba el momento culminante para decírselo para aplastar sus sueños. Es por
ello que Beverly tenía esa culpa que ahogaba en alcohol y que Violet veía como
lo consumía, casi al final de la película todo se desata en una noche cuando la
intervención de Johnna (Misty Upham) la nueva empleada contratada por Beverly
antes de suicidarse salva a Jean de los avances de Steve cuando estaban fumando
hierba en el patio; esto marca la ruptura definitiva de Bill con Barbara, ambos
han fracasado como padres y solo les queda esperar que Jean no se autodestruya en
el camino.

La reacción de Karen es huir con
Steve para evitar los sermones de Barbara, sabía qué tipo de hombre es pero
solo le queda vivir esa mentira hasta cuando dure y diciéndole tontamente que
Jean también debe tener algo de culpa que todos cometemos errores en la vida y
este no será el último. A la mañana siguiente en el almuerzo es la culminación
del abandono de la casa familiar por parte de Barbara al enterarse que su padre
había escrito una carta explicándole a Violet el hotel donde se hospedaba como
único asidero para que detenga su autodestrucción.

Las razones de porque Violet
demoro en reaccionar y culpando a Beverly de hacerla parecer a ella como
responsable de su muerte indignan a Barbara porque sabe que sus padres estaban
totalmente perdidos, quizás la adicción a las pastillas pudo justificar en algo
a Violet pero ella no puede verla a la cara siendo el mudo testigo de tanta
tragedia.




August Osage County nos ofrece
una mirada cruda a una familia destrozada por las acciones del pasado con
actuaciones magistrales que en vez de caer en el melodrama sirven como un conjunto
pictórico de situaciones que nos ayudan a reflexionar la naturaleza humana y
por ende su decadencia.



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