Jonathan Hickman y Mike Costa
arremeten contra dioses de toda índole en “GOD IS DEAD” que desde Agosto del
año pasado se viene publicando en el sello AVATAR (si el mismo de ÜBER); desde
la primera carilla Hickman pone en claro que los dioses han venido a reclamar
lo que por derecho es suyo y hay de aquel que se oponga.




Siempre hemos visto luchas de
superhéroes, estamos acostumbrados a ver estos dioses de ficción darse de alma
en cada número pero que hay de los dioses que la humanidad ha reverenciado a lo
largo del tiempo, aquellos con su propia mitología y poderes, bueno Hickman
bien podría crear cards con los poderes de dioses nórdicos, aztecas, hindús,
griegos y egipcios por lo que se viene en número tras número es una batalla sin
credos de por medio.




Tomemos por ejemplo a Odin que no
contento con la repartija del mundo empieza atacando a los dioses hindúes y
poco a poco no parar hasta llegar al Olimpo, los demás dioses no se quedan atrás
y empiezan también a probar su suerte.


Quizás la pregunta que queda en
el aire es su “mortalidad”, un dios propiamente es inmortal y por lo tanto no
podría morir ni por decapitaciones o golpes certeros pero los dioses que están
en combate si bien tienen los poderes y resistencia que la mitología ha forjado,
caen como moscas cuando luchan unos contra otros.




En tanto la humanidad ve como los
medios de comunicación se adaptan al mejor postor y empiezan a transmitir lo
que mejor se ajuste a tal o cual dios, los “cultos” y sacrificios humanos
aparecen por doquier, al principio resistiéndose pero luego con beneplácito para
calmar a los dioses, si bien la milicia ya probó suerte con armas atómicas estás
quedan sin efecto al tratar de derribar a un dios que domina el fuego y rápidamente
queda subyugada por los “cultos”.




Entretanto, un grupo de científicos
denominados “the collective” se reúnen en las alcantarillas para analizar la
mejor opción que tienen contra estos “dioses” que sangran y llegan a la
conclusión que siempre serán “hombres de ciencia” y tienen que ver para creer
por lo que deciden hacerle la autopsia a uno de los dioses caídos. El siguiente
paso será tratar de “clonar” un dios basado en aquellas muestras, al no tener
resultado en el primer intento deciden inyectarse ellos mismos su preparado
genético generando una nueva clase de dioses.




SPOILER
Entre los dioses se libra la batalla final entre ZEUS y ODIN pero tanto él como
sus hijos no son rivales para el “padre de los dioses” quedando rápidamente descartados
uno tras otro, al final ZEUS se declara el único y verdadero dios.


Lo que se viene es la lucha final
entre ZEUS y los dioses creados en laboratorio, la lucha es rápida y cruel
quedando por ganadora “GAIA” y con ello la adoración del único dios reinante,
si quedaron algunos dioses que escaparon de esta matanza al menos no se han
manifestado en el reinado de “GAIA” que rápidamente gobierna a voluntad el
mundo desde su palacio en Grecia.

Aunque hay un continente
inexplorado por los sacerdotes o misioneros de “GAIA” se trata de Australia que
ajeno a todo conflicto se refugia en un “tiempo de sueño” (Dreamtime) allí
tanto australianos, científicos refugiados y toda la diversidad de dioses
australianos ven pasar el tiempo buscando una solución que les permita conectarse
con el portal que permitió el ingreso de todos los dioses y desde allí solicitar
la ayuda del único dios verdadero, aquel que está arriba de todos los demás dándose
con la sorpresa que también ha sido ajusticiado.




Interesante premisa la que
encierra Hickman entre tanta matanza, entre crear nuestros propios dioses por
el miedo de ser destruidos o resignarnos a la adoración ciega de cualquier poder
reinante.

Si disfrutaron la saga de THOR: GODKILLER (Marvel Now) donde Jason Aaron
plantea un holocausto entre los dioses con la creación de una bomba que los
desaparezca por completo, denle una mirada a GOD IS DEAD del sello AVATAR aquí los
dioses luchan sin divinidad alguna con el simple objetivo de reinar y hacer lo
que les plazca.






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